jueves, 22 de abril de 2010

Decálogo del Perfecto Cuentista.Horacio Quiroga

I. Cree en un maestro-Poe, Maupassant,Kipling,Chejov- como en Dios mismo.

II.Cree que su arte es una cima inaccesible.No sueñes en domarla.Cuando puedas hacerlo lo conseguirás sin saberlo tú mismo.
III.Resiste cuanto puedas a la imitación,pero imita si el influjo es demasiado fuerte.Más que ninguna otra cosa, el desarrrollo de la personalidad es una larga paciencia.
IV.Te fé ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas.Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.
V.No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas.En un cuento bien logrado,las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.
VI.Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia "Desde el río soplaba el viento frío". no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla.
Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí, consonantes o asonantes.
VII.No adjetives sin necesidad.Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil.Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable.Pero hay que hallarlo
VIII.Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste.No te distraigas viendo tú lo que ellos pueden o no les importa ver. No abuses del lector.Un cuento es una novela depurada de ripios.Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.
IX.No escribas bajo el imperio de la emoción.Déjala morir, y evócala luego.Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fué has llegado en arte a la mitad del camino.
X.No pienses en tus amigos al escribir, ni la impresión que hará tu historia.Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno.No de otro modo se obtiene la vida de un cuento.

En esta clase del 22 de abril hemos seguido con el análisis del Decálogo, en particular con los tres últimos puntos.
Fué rica la charla cuando hubimos de tratar desentrañar los aspectos relacionados con la emoción, si era lo mismo escribir bajo el "impulso" o el "imperio" de la misma.Las opiniones no son unánimes, excepto creo, en lo que a poesía romántica se refiere, en donde es dable advertir un acuerdo en que tal vez sea una de las únicas manifestaciones de la literatura en que la emoción inspira y contradice de alguna manera el Decálogo,por lo menos para algunos de nosotros.
Nuestro profe Julio Vinci, trajo a la mesa el recuerdo de un autor, creo que francés,que si comenzaba a escribir motivado por una emoción, al otro día no podía retomar ni traer las emociones del día anterior.Lamento no haber tomado debida nota de ese poeta
El análisis del punto X terminó en una referencia a Roberto Arlt que fué rescatado de alguna manera por la crítica de su tiempo.

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